La mesa
ejecutiva local y las organizaciones sociales, sindicales y culturales que
conformamos la CTA de los Trabajadores de Quilmes convocamos a participar de la
concentración frente al Congreso; con motivo de la apertura de sesiones
ordinarias, en apoyo activo y movilizado al proyecto y al gobierno nacional y
popular que encabeza Cristina Fernández de Kirchner. En momentos en que los
aliados locales de los buitres del imperio buscan desestabilizar para imponer
un nuevo gobierno y una nueva etapa neoliberal en la región, reafirmamos
nuestra convicción de que la movilización de los trabajadores y el pueblo es el
reaseguro para que los importantes cambios de esta década se mantengan y se
profundicen.
La ofensiva
contra el gobierno no puede leerse como un hecho aislado de lo que viene
ocurriendo con todos los ejecutivos de la región que no se alinean con las políticas
dictadas por el departamento de estado. La constante avanzada contra la
revolución bolivariana en Venezuela que se reedita y profundiza en estos días,
sucede a las intentonas golpistas en Bolivia y Ecuador; y es simultánea con las
operaciones “legales” contra el gobierno del PT en Brasil y de Bachelet en
Chile; al golpe judicial en Honduras y al parlamentario en Paraguay. La decisión
de EEUU de reactivar su IV flota en nuestros mares como telón de fondo y los
planes de “pacificación” en México y Colombia, para controlar militarmente la
región.
Lo que no le
perdonan a los pueblos de América Latina; a nuestro pueblo; es el mal ejemplo,
el freno que significó el rechazo popular y rotundo al ALCA, las
renegociaciones de las deuda y el enfrentamiento directo con el poder
financiero internacional; en definitiva, ante la pérdida de hegemonía política
del imperio en la región, a la que siempre gustó denominar como “su patio
trasero”, la estrategia es frenar cualquier posibilidad de desarrollo soberano
y autónomo de nuestros países al sur del río grande.
La investigación
de la dolorosa voladura de la AMIA – atentado que permanece impune porque los
servicios de inteligencia norteamericanos y el Mossad siempre manejaron qué
hipótesis avanzar y cuales descartar según sus propios intereses geopolíticos -
les sirvió de plataforma ocasional para embarrar el camino hacia las elecciones
de octubre, ubicando al gobierno y la propia Cristina Kirchner como encubridora
y aliada del “terrorismo” internacional, nombre que el imperio da a sus
actuales enemigos. Para ello contó con la histórica obsecuencia de
sectores de la justicia local con el poder norteamericano, algunos de ellos
ahora convertidos en héroes. Las operaciones de este tipo no terminan con la
reciente desestimación de la denuncia por parte del juez Rafecas. La justicia
es un arma que usarán para quebrantar la credibilidad del gobierno.
Mamarrachos
de la oposición como Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Laura Alonso, Hermes
Binner, Mauricio Macri y Sergio Massa - cuyas relaciones con el poder político
y financiero del imperio buitre no ocultan públicamente - , piden a viva voz la
injerencia de “comisiones extranjeras” asumiendo sin disimulo alguno la vocería
de los intereses yanquis en nuestro país. El operativo de desgaste tiene, por
supuesto, su infaltable pata sindical en un conglomerado de impresentables dirigentes
empresarios, neoliberales, esclavistas y/o traidores.
Con la
conducción del poder mediático; el grupo Clarín y sus aliados a la cabeza;
la Sociedad Rural y sectores del poder financiero; eclesial e industrial; los
bastoneros de la convocatoria del pasado 18 fuero las elites judiciales, sobre
todo del fuero federal, quienes enfrentan las reformas judiciales en defensa de
su poder, la caja y los intereses de clase a los que sirven. Convocaron los
grupos económicos, sus aparatos de propaganda, sus instituciones y referentes.
El 18 contra el gobierno no nos movilizamos los sectores populares porque no
somos nosotros los que queremos que este gobierno se vaya. Así lo demostraremos
este domingo rebalsando de pueblo la plaza de los dos Congresos.
No dudamos,
esta es la disputa de la hora: o la democracia se adecúa a lo que reclaman los
sectores del poder mediático, agrario, judicial e industrial o continúan y se
profundizan las mejores políticas de esta década y la democracia es lo
que debe ser, una herramienta de avance para la felicidad del pueblo y los
trabajadores.
Mesa Ejecutiva Local
CTA de los Trabajadores de Quilmes

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